Como hijo único de uno de los grandes exponentes de la música hispana de las últimas décadas, Camilo es el privilegiado depositario de la rica herencia artística de su padre Camilo Sesto.  En él se perciben no solo los rasgos físicos de su linaje familiar innegable desde el día que nació,  sino marcadas aptitudes para la composición y el canto que mostró desde temprana edad. Definitivamente el talento artístico y la sensibilidad le corren por las venas, le vienen de casta.

 

Camilo ha heredado los  elementos que convirtieron a su padre en un monstruo de la escena musical iberoamericana: una voz llena de sensibilidad, de matices, de gran suavidad pero a la vez de una fuerza interpretativa única.  Así mismo una innata habilidad para la composición musical,  un terreno en el que  desde hace algunos años ha empezado a dar sus primeros pasos mostrando un potencial que lo llevará sin duda a logros aún insospechados.

 

Camilo Michel Blanes Ornelas abrió sus azules ojos por primera vez en la Cd. México el 24 de noviembre de 1983.  Su nacimiento, en medio de la fama de su padre levantó olas en todo Iberoamérica y fue todo un suceso mediático de la época.  Camilo ha sido un personaje del mundo del espectáculo desde entonces, aún sin haber desarrollado actividad profesional alguna en este campo.

 

A los cinco meses de edad fue a residir a España, donde ha transcurrido la mayor parte de su vida.  Durante su infancia radicó algunos años al lado de su padre en Miami. Obviamente también ha pasado largas temporadas en México junto a su madre Lourdes Ornelas, todo esto combinado con sus estudios en Londres y en el Lee Strasberg Actor’s Studio de Los Ángeles donde permaneció por alrededor de tres años estudiando actuación.

 

Su primera incursión en el terreno profesional de la música sucedió como un juego junto a su padre cuando grabó el tema “Sentimientos de Amor”,  incluido en el álbum “Amor Sin Vértigo” lanzado en 1994 cuando apenas contaba con 10 años de edad.

 

Su álbum punta de lanza que verá muy pronto la luz,  mostrará en gran parte sus primeras composiciones,  audaces letras y propuestas melódicas refrescantes que dejan ver el lenguaje propio de la juventud de nuestro tiempo, sin perder la esencia del romanticismo, del que seguramente será un gran exponente y al que rinde homenaje al declararse amante seguidor no sólo de la música de su padre, sino de otro grande del amor: José José.  Su aportación personal a la música romántica de hoy día dará mucho de qué hablar.

 

Dueño de una personalidad llena de matices y colores,  Camilo es tierno y romántico, de alma generosa, de ideales elevados, pero a la vez rebelde y audaz, de carácter más que firme,  perseverante hasta la terquedad, eterno inconforme.  Todo esto resultado obvio de sus herencias española y mexicana, así como de la personalidad de sus padres y de sus propias vivencias y apreciaciones de la vida.

 

Entre lo heredado y lo aprendido, con su legado artístico bajo el brazo,  y con la inmensa ilusión y energía propias de su corta edad, Camilo ha decidido iniciar con su propio brillo y personalidad  una carrera en este sendero arduo de la música. Una carrera que sin duda se convertirá en su gran pasión y la compañera inseparable de su vida.